Desde el gobierno han decidido volver a utilizar dispositivos para envenenar y asesinar animales salvajes, conocidos también como “bombas de cianuro”, según ha publicado ‘The Guardian’. La medida, aprobada por la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA), busca matar coyotes o zorros en Estados Unidos mediante un artefacto llamado M-44 que se coloca semienterrado en el suelo. Cuando uno de esos animales se acerca a olisquear y toca el aparato, se libera una cápsula de cianuro de sodio que acaba con la vida de sus víctimas. 

Los encargados de colocar esas trampas son los agentes de Wildlife Services, una agencia federal del Departamento de Agricultura de EE UU. El objetivo que se persigue es beneficiar a granjeros y rancheros que ven su medio de vida “amenazado” por los animales salvajes.

En 2018, Wildlife Services exterminó 1,5 millones de animales como castores, osos, lobos, patos o búhos. De ellos, apenas 6.500 fueron matados con el método del cianuro, que este año ha vuelto a ser aprobado por las autoridades estadounidenses a pesar de las críticas en los últimos tiempos. 

Fuente, El País

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